Metodos

Metodología
Las estrategias de intervención y técnicas educativas habituales en la que enmarcamos las programaciones individuales son:
 
  • Método TEACCH: estructuración espacio temporal, ambiente estructurado mediante claves visuales y división del espacio por rincones y/o áreas.

  • Usos de sistemas alternativos y o aumentativos de comunicación (S.A.A.C.).

  • Establecimiento y priorización de objetivos enmarcados dentro del currículum ordinario para Infantil y EBO.

  • Modelado: proporcionar el modelo atendiendo al qué y cómo se hace.

  • Refuerzos: estimular la consecución de tareas, expectativas, alabanzas, retroalimentación…

  • Rutinas: a través de agendas e instrucciones visuales “IMPORTANTES” para predecir y anticipar los cambios dentro de las tareas del día.

  • Moldeamiento.

  • Encadenamiento.

  • Apoyo conductual positivo.

  • Metodología Denver.

  • Aprendizaje sin error.

  • Aprendizaje significativo.


  • Principios Básicos
    (IN MEMORIAM Rosa Ventoso Roncero)
    Por todas las complejas características que tiene el mundo interno de los niños/adultos autistas, no les podemos tratar igual que al resto de las personas.
    Los niños con autismo, de forma genérica, aunque con diferencias individuales suelen entender el mundo de una forma distinta. Su cerebro, -por causas que aún no podemos precisar- se ha organizado de manera peculiar, y su mente presenta las siguientes características:
      1. Tienen dificultades para entender el lenguaje oral. Aunque sean muy capaces y tengan lenguaje, siempre hay un problema de comprensión. Los más pequeños o con mayor afectación en este aspecto, incluso pueden oír como “ruido” las palabras. Tienen problemas en la comprensión del lenguaje.

      2. Aunque tengan lenguaje, es decir, aunque pronuncien palabras, no siempre entienden, les cuesta, que éstas les sirven para conseguir cosas, actividades, etc., o que hay que decirlas a las personas para que ésta sean los “traductores” que les pueden proporcionar lo que piden. Tienen problemas de comunicación.

      3.Las personas no son lo más interesante para ellos. Tienen dificultades de relación.

      4. Tienden a percibir y quedarse con las partes de las cosas y con sensaciones aisladas, más que con el sentido. Parece llegarles informaciones parciales, pero con dificultad las integran. A veces, por eso, su atención está dispersa, yendo de una sensación a otra, a veces buscando sensaciones internas y otras veces, disfrutando de sensaciones básicas, como tocar arena, mirar a través de un enrejado, correr…

      5. Cuando logran entender algo: actividad, objeto, etc., les gusta volver a repetir y la ruptura de eso que comprenden, les desconcierta.

      6. Cuando el cerebro quiere hacer algo, se programan los movimientos de forma automática y el cuerpo responde. En los niños con autismo, esto no siempre ocurre… a veces se quiere hacer algo y no se puede, como andar de forma coordinada o hablar.

      7. Las sensaciones fuertes les pueden abrumar: las fiestas, un espacio físico pequeño, la voz chillona de un compañero o familiar, los cohetes, una taladradora…, taparse los oídos, huir o enfadarse como forma de comunicar son recursos más fáciles que contar lo que ocurre y pedir soluciones.

    Normas de Trato para Personas con TEA
    (IN MEMORIAN Rosa Ventoso Roncero)
    ¿CÓMO HABLARLES?
    Ya que tienen problemas para entender el lenguaje oral, por favor háblales:
      1. HABLA, en general, POCO, SITUÁNDOTE DIRECTAMENTE ENFRENTE, A SU ALTURA, BUSCANDO LA MIRADA PERO sin forzar ni acercarse demasiado, evitando apabullar.
     
  • Emplea solo las palabras FUNDAMENTALES/necesarias.
      - Si no es capaz de hablar, dirígete a él con una palabra + gesto.
      - Si es capaz de hablar con palabras aisladas, dirígete a él también con una sola palabra + gesto.
      - Si habla con frase simple, emplea frases simples.
      - Si conversa, conversa con él.
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  • Si no habla o solo con palabras, emplea gestos con las manos y el cuerpo – señalar, o gesto natural -.

  • Habla con volumen BAJO, ya que se oye bien y evitamos el malestar que muchos tienen ante los ruidos y volúmenes altos. El bajo volumen beneficia a todos.

  • Habla algo más despacio, pero natural.. Bajito, pero entonando las palabras claves y repitiendo las palabras fundamentales con naturalidad.

  • Emplea lenguaje LITERAL, DIRECTO: dí lo que tengas que decir. No hagas bromas con el lenguaje, no emplees metáforas, etc.

  • Habla en “positivo”. Ante la necesidad de parar una conducta inadecuada, dí lo que tiene que hacer, no lo que no debe hacer. Por ejemplo, si un niño va a tocar algo inapropiado, es mejor decir: “manos en bolsillo”, que “no toques”, porque si dices “no toques” no saben bien que tienen que hacer.

  • No limites tu “lenguaje” a órdenes y recompensas: con pocas y fundamentales palabras relata lo que hacen, de vez en cuando: por ejempo: “X come patatas”, etc.

  • “Espera” y da un poquito de tiempo para responder, sobre todo con personas que hablan. Pueden tardar más tiempo en entender lo que se les dice.

  • Si no entiende/responde; repite la palabra acompañada de gesto natural. Si puedes y el niño comprende imágenes, enseña algo visual o haz un dibujo. Finalmente, ante la falta de respuesta, LLEVA AL NIÑO a hacer lo que debe tocándole lo mínimo.
  • ¿CÓMO TRATARLES?
    Al presentar dificultad para atender, entender e interesarse por las personas:
     
  • Plantear relaciones simples, una persona con un niño (1/1): Si alguien ya se está relacionando, esperar a que haga una pausa importante o termine para iniciar: “No meterse por medio”.

  • SER MUY DISCRIMINATIVO Y EXPRESIVO CON LA CARA, EL CUERPO y la ACTITUD GENERAL, para que comprenda perfectamente lo que está bien y lo que está mal, lo que se puede hacer y lo que no.

  • Aproximarse y moverse de forma muy tranquila: evitar ser precipitado… SER UNA PERSONA SERENA, tranquilizadora.

  • No interrumpir bruscamente la relación para atender a terceros “normales”. Si hay una interrupción, pedir a las personas con desarrollo normal, que esperen, haciéndoles un gesto con la mano, y atender a la persona con autismo, hasta finalizar la relación. En caso de hablar con otros, en presencia del niño con autismo, hacerlo en un volumen algo más bajo que con el niño/persona con autismo.

  • Estar IMPLICADO –lo más centrado posible- en la relación con ellos (desconectar el móvil, etc.). Ser cálido.

  • Intenta buscar una “gracia”, una caricia o una expresión que le guste –sus intereses- a cada niño y repítesela siempre que le veas. Pregunta sobre lo que le gusta.

  • Premia mucho: con palabras, tonos y gestos. Dí las cosas que hace bien: –hazles una caricia, verbaliza un comentario positivo, da un premio… - Aplicar la ley 3/1: por cada orden o consigna, haz tres comentarios agradables y positivos.

  • Intenta ser coherente. Es decir, controla tus estados de ánimo y trátales con serenidad y comprensión, sin evitar la claridad y discriminabilidad.

  • No te enfades con ellos. Tienen una mente diferente. No hay mala intención. “Nosotros estamos en mejores condiciones para adaptarnos a su diferencia”.
  • ¿CÓMO ENSEÑARLES?
    Como les pueden resultar difíciles las novedades y los cambios, NECESITAN REPETICIÓN para PODER APRENDER:
     
  • Anticipa las novedades con algo visual – como un objeto, una foto, un dibujo o una palabra, según el nivel -, antes de que ocurran (agendas).

  • Intentar que la relación sea rutinaria: hora, lugar, personas, secuencia de lo que se hace. Así, en principio, hasta que se aprenda, luego introducir novedades paulatinas para no aburrir.

  • Observa, decide lo que vas a enseñar y enseña pasito a pasito en cada cosa. REPITE mucho. Da muchas oportunidades para practicar el pasito que estés enseñando.

  • En una misma temporada, solo elige 3-4 cosas de contenidos muy distintos e importantes a enseñar. Enseñar todo y al mismo tiempo es IMPOSIBLE PARA LA MENTE AUTISTA.

  • Enseña con la ayuda mínima Y GRADUALMENTE: 1) da una tarea hecha y demuestra cómo se hace. Si no “funciona”; 2) señala lo que debe coger, colocar, etc. Si esta ayuda no es útil; 3) ayuda físicamente, siempre lo mínimo. Ve quitando ayudas poco a poco, pero todo lo rápido que puedas.

  • Da ayuda para que hagan las cosas bien desde el principio. Enseña la rutina “bien hecha”. Si se permite hacer mal, luego es difícil que comprendan que la forma adecuada es la segunda.

  • Cuando haya que esperar -en tiempos libres-, ofrece un objeto que entretenga, solo ese objeto y solo para esperar.

  • Comienza y finaliza de forma muy clara todas las actividades. Deja unos minutos (2-3, entre unas y otros). Finaliza las actividades o relaciones de forma muy clara, con un “se acabó” –gesto de cruzar y descruzar las manos- y el “adiós” convencional.

  • “Pon normas con mucha claridad”, con gesto, tono, y no permitas que se las salten – si no pueden tocar X no se puede tocar, o pon la norma, aquí sí, aquí, no, o ahora no, cuando acabes sí -. Las normas se entienden mejor apoyadas con dibujos y escritura. No esperes que se entienda una ley que alguna vez se puede transgredir”.

  • “Pon las normas con las cuatro “SSSS”: SERIEDAD-SERENIDAD-SILENCIOSAS, y cuando se hayan cumplido o para animar a que se cumplan emplea “SENTIDO DEL HUMOR”.

  • Exige lo que se prevea que pueda cumplir. No forzar físicamente a no ser que sea una cuestión vital.
  • ¿QUÉ HACER CUANDO SE ENFADAN O HACEN COSAS EXTRAÑAS?
      1. Recordar que pueden tener problema de alteración sensorial y lo “SENSORIAL” es mejor captado y atendido que las cosas con sentido – oler antes de saber lo que és, ver el color, antes de fijarse en lo que representa un cuadro, etc.-:.
     
  • Huir, en principio, de lugares bulliciosos. Estar atento para evitar los estímulos que hacen daño a un niño/persona en concreto y luego poco a poco enseñara ir soportándolos.

  • ¡NO CHILLES!, aunque sea tu forma de hablar. Intenta bajar el tono de voz y mantener un ambiente calmado.

  • Comprender que a veces lo sensorial altera, y hay que permitirlo con moderación.

  • Si hacen algo inconveniente en público, o se enfadan en público, en principio, llevarles al sitio más privado posible y ESPERAR SIN HACER ni DECIR NADA, dejándoles solos hasta que se pase. Luego consultar con un profesional.

  • Si se sabe porqué se han enfadado EXPLICAR – si se puede - con DIBUJOS.

  • Si se está en un lugar familiar y el enfado es porque no se les deja hacer algo, y hacen algo inconveniente, MUÉSTRA con HECHOS (p.e. sentándoles en una silla única para que entiendan que algo no ha estado bien). Las palabras dan igual cuando uno está alterado e incluso alteran más.

  • Cuando están excitados, siempre tener una actitud TRANQUILIZADORA, y serena, más con la actitud que diciendo cosas, tender a hablar poco.

  • Exigir con sentido común, pero no forzar físicamente a no ser que sea una cuestión vital.

  • PREVENIR ES IMPORTANTE.